Tiempo de decisiones
Josep M. Bricall – Ex presidente de la Conferencia de Rectores Europeos
Es inevitable que las universidades compitan, pero también que cooperen
1. La celebración de la Conferencia de Primavera de la EUA (European University Association) en la Universitat de Barcelona por invitación de su rector, el profesor Rubiralta, ofrece un interés particular. Si en la inmediata posguerra las universidades hubieron de enfrentarse con los problemas derivados del extraordinario crecimiento en el aumento de estudiantes, desde hace unos treinta años han de atender cambios cualitativos sobre su alcance y sus funciones en la sociedad . Esta realidad se hace necesidad para las universidades: la naturaleza de las universidades ha permanecido donde está, precisamente porque supo adaptarse, acaso lenta pero irreversiblemente .
La declaración de Lisboa de abril del 2007 establece que, para que esto ocurra, la requerida adecuación y flexibilidad frente a las nuevas demandas debe producirse en el marco de una mayor autonomía y de suficiente financiación. Por tanto, el problema se sitúa en los órganos de gobierno de la universidad y les emplaza a tomar una serie de decisiones que van a comprometer su futuro. El crecimiento del número de universidades y la necesaria diversidad de las instituciones de educación superior hacen inevitable pronunciarse sobre la configuración de cada una de ellas e impone el establecimiento tanto de relaciones de competencia como también de cooperación para dividir entre sí el trabajo, más allá de las fronteras políticas.
Las decisiones suponen una elección sobre la extensión de la formación y el afán de contribuir al desarrollo científico; sobre la combinación de la formación orientada a la profesión y la adquisición de conocimientos básicos que resistan los cambios; sobre la cooperación con las instituciones sociales y políticas y el mantenimiento de su tradición humanista; sobre la transferencia de conocimientos y la organización de la investigación no orientada; etcétera. Es probable que optar signifique a menudo dosificar coherentemente las proporciones. La transformación se extiende también a los mismos objetivos y a los procedimientos de la política universitaria de la Administración, en espera de profundas renovaciones.
2. Las reuniones de rectores europeos tienen una utilidad evidente. Si la información y la difusión de las mejores prácticas han atribuido siempre un valor particular a estos encuentros, después de 1998 estos contactos añaden un nuevo interés. Entonces se proyectaron en la Sorbona las bases de una acción común de gobiernos y universidades, formalizada el año siguiente en Bolonia. Las universidades están directamente implicadas en la política universitaria del continente.
3. La reunión de Barcelona va a insistir en la gobernación de las universidades y, en particular, va a analizar la política y estrategia a seguir con los diferentes niveles de la Administración para contribuir al desarrollo regional. Se trata de un tema de actualidad. En Francia se están constituyendo los PRES (Polos de Investigación y Educación Superior) como instrumentos territoriales de cooperación y puesta en común de actuaciones y recursos de las entidades de investigación y formación superior. Una reciente publicación de la OCDE ha distinguido tres aspectos de la cuestión: la promoción del conocimiento por la investigación y su fertilización por la transferencia de tecnología; la capacidad de absorción del conocimiento disponible, y, finalmente, el desarrollo cultural y comunitario, para construir un marco apto para la innovación.
Un grupo de estudiantes intenta boicotear la reunión
Un grupo de estudiantes, no más de una cincuentena, consiguió acaparar ayer la atención de la sesión de apertura de la Conferencia de Primavera de la Asociación Europea de Universidades. Equipados con un bombo, un megáfono y algunas pancartas, entraron en el edificio antiguo de la Universitat de Barcelona para hacer oír su voz a primera hora de la mañana, cuando algunos congresistas aún se estaban acreditando. El no al proceso de Bolonia, porque este implica a su juicio la “mercantilización y privatización” de la universidad pública, era la base de la protesta.
Esta es la principal objeción que un sector limitado de universitarios plantea desde hace años contra Bolonia. Los rectores rechazan taxativamente estas afirmaciones, pero reconocen que hay que modificar y ampliar la política de becas y que el sistema debe mantener el principio de igualdad de oportunidades para estudiar en la universidad y que trabajo y estudios puedan ser compaginables.
En la protesta de ayer, dos de los estudiantes se colgaron de la fachada de la universidad tras descolgar banderas oficiales e izar una enseña independentista, mientras el resto bloqueaba el acceso de algunos congresistas al paraninfo. Los rectores aguantaron el chaparrón y pidieron respeto y formas democráticas de diálogo.